domingo, 24 de abril de 2011

SUMISION


Para jugar a la sumisión hacen falta dos partes, la que la exige y la que la concede. Exigir sumisión total implica hacer evidente una posición de poder formal de forma insana. Y es que hay personas que no pueden vivir sin percibir la veneración y el sometimiento de los demás, que no pueden vivir sin percibir el absoluto poder que ejercen sobre la vida de otros; en definitiva, hay personas cuya existencia se centra en someter. Es el triste reflejo de una baja autoestima, que en el extremo confunde valor personal con cargo. Una persona que necesita que los demás se arrastre a sus pies, y que es capaz de jugar con sus miedos, es simplemente malvada.


Pero como decíamos al principio, para que la sumisión se produzca tienen que existir personas que acepten ser dominadas. Y lo cierto es que hay muchos individuos predispuestos al sometimiento, personas que necesitan que otros les digan constantemente lo que tienen que hacer. Lo que para muchos no es plato de buen gusto, para otros es una forma de vida que se puede resumir en una simple frase: “Como usted diga Don Pedro”. (Yes Man) Como me recuerda una organizacion que conoci que el "director de finanzas" era amigo del dueño y era todo un personaje, ademas de inepto, le gustaba tener solo gente que se someteria a sus caprichos" Lo curioso es que al igual que el dominador, el dominado suele tener serios problemas de autoestima.


¿Qué consecuencias tiene la sumisión total en el mundo de la empresa? La nula proactividad de la persona sometida, que normalmente se vuelve reactiva (al estar siempre esperando órdenes) y, sin duda, la muerte del talento: ¿Es posible que la persona sometida sea capaz de desarrollar el más mínimo talento? Va a ser que no…


La sumisión total es, en definitiva, uno de los grandes fracasos de la inteligencia en la empresa y en la vida…


Tú eliges entrar o no en el juego…




“Respetuoso si…agachon y debilucho……Jamas. Si no estas de acuerdo DILO.”

Raul Reyes

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